Andrea. Capítulo IX: El caballero.

El caballeroLa voz de la monstruosa Grimelda resuena como un trueno en el silencio del Yermo.
—¡Desgraciada! ¡Esta vez sí me has hecho enfadar!
Andrea mira la horrenda aparición con ojos desorbitados. Recula unos pasos, pero sabe que aunque eche a correr, Grimelda la alcanzaría en dos zancadas.
—Eres tan hermosa… —Un brillo gélido aparece en los ojos de la bestia—. Cuando te devore me aportarás una belleza extraordinaria…
Una baba viscosa resbala de sus colmillos cuando habla.
—Sólo por eso estaba dispuesta a darte una muerte dulce, incluso después de soportarte estos días.
En la boca del monstruo asoma lo que parece ser una sonrisa.
—Pero ahora… —Grimelda se agacha hacia Andrea, que se ve rodeada de un hedor a carne descompuesta—, ahora las cosas serán distintas. Te destriparé viva, ¿me oyes? Te arrancaré la piel a tiras mientras vomitas tus propias entrañas.
—¡Disculpen, señoritas!
Enmedio de los rugidos de Grimelda es difícil hacerse oír, así que la voz insiste:
—¿Señoras? ¿Me oyen? ¡Oigan!
El último grito consigue llamar la atención de Grimelda, que se vuelve hacia su punto de origen. Andrea se da la vuelta a su vez, curiosa por saber qué ha podido distraer a su enemiga.
Ante ella, erguido en su corcel, hay un solitario caballero.
—¿Quién eres tú y cómo osas interrumpirme? —brama Grimelda.
El hombre, sin un ápice de temor, desciende de su montura y se acerca a Grimelda.
—Traigo un mensaje para la bruja Grimelda. ¿Es usted?
Grimelda se muestra confundida.
—Sí, yo soy.
—Pues aquí lo tiene —Y deposita un rollo de pergamino en la pezuña de Grimelda—. Será mejor que lo lea ahora. Es urgente. Y además debe darme una respuesta.
Grimelda se sobresalta al ver el sello en el pergamino.
—¿Es de…?
—Sí, señora, del Rey. Escrito de su puño y letra.
Ahora es Andrea la sorprendida. ¿Del Rey? ¿Cuál será el mensaje? ¿Significa quizás que la ha perdonado y la quiere de vuelta? Aunque el caballero no lleva el uniforme de la Guardia, ni tampoco el estandarte del Reino.
Grimelda vuelve a su forma humana antes de romper el sello. Andrea ve la enorme mancha de sangre que la herida ha dejado en su vestido, pero su pierna parece estar perfectamente.
Mientras Grimelda lee con el ceño fruncido, Andrea observa discretamente al caballero, que aguarda paciente junto a su cabalgadura.
Es un hombre de mediana edad, alto y de aspecto noble. En las mangas abiertas asoman unos brazos fuertes y morenos, y en el rostro recio brillan unos hermosos ojos grises. Andrea se sorprende a sí misma admirando el fiero atractivo del desconocido.
—¡No puede ser! ¡Es mía! —grita Grimelda, sacando a Andrea de su estado contemplativo.
—¿No os complace la misiva, mi señora?
Andrea cree percibir un punto de burla en la voz del caballero.
—Esto es intolerable. ¡Ella es mía!
—Debo entender entonces que se niega a complacer los deseos del Rey.
Andrea tiene la sensación de que Grimelda duda. Tal vez siente incluso miedo. ¿Será cierto lo que ha imaginado? ¿Es una carta del Rey ordenando a Grimelda que la libere? Mira de nuevo hacia el caballero, que observa imperturbable el rostro de Grimelda.
—¡Está bien! ¡Cedo! ¡Cedo! Pero exigiré una reparación. Es una muchacha muy hermosa y yo la encontré.
—Es seguro que el Rey encontrará algún modo de compensar la pérdida.
Grimelda refunfuña para sí.
—¿Entiendo entonces que la muchacha es libre?
—Lo es. Es libre. ¡Por esta vez! Si vuelvo a encontrarla vagando por el Yermo…
—… será vuestra sin duda alguna, señora.
—El Rey no sabe lo difícil que puede llegar a ser encontrar presas como esta… No pasa todos los días.
—Estoy seguro de que el Rey conoce vuestras dificultades. ¿Podemos marcharnos ahora?
Grimelda lanza una mirada furibunda a Andrea y desaparece con un bufido. Andrea, desconcertada, se vuelve hacia el caballero, que sonríe por primera vez.
–¿Vamos, señorita?
—¿A… a dónde vamos?
—A la Corte del Rey.

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2 comentarios sobre “Andrea. Capítulo IX: El caballero.

  1. Candela says:

    Acabé el anterior capi y vine corriendo, menos mal que me retrasé un poco, porque con esa imagen pensé que Andrea iba entrar en modo berserker o bien el opuesto… A ahora de vuelta con el Rey, al que Grimelda veo que tiene un poquitín de miedo ¿solo porque es el rey o porque sabe algo de él? ¡Un rayito de esperanza para Andrea!
    Estoy atenta a ver qué le deparas. Un besote!!. 🙂

    • carme says:

      Hola Candela,

      siento la tardanza en continuar pero todo llegará… El rey, bueno, ya veremos de qué palo va… Ahora mismo tengo muchas ganas de continuar la historia pero voy muy pillada de tiempo 🙁
      ¡Gracias por seguir la historia con tanto interés! Un besico 🙂

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