Nara. Capítulo V: El sacerdote y el mendigo.

NaraNara permanece unos momentos quieta, viendo alejarse a los dos hermanos, sintiendo que la invade la confusión.
No pueden ser Hansel y Gretel, claro. Sus padres les habrán puesto esos nombres por tenerle apego al cuento —piensa Nara, tratando de quitarle importancia al asunto.
Finalmente, los dos chiquillos desaparecen en un recodo del camino. Nara lanza un suspiro y se da la vuelta, mirando a la plaza. Los niños han parado de jugar y la están observando con curiosidad. Las dos viejas del portal han cesado sus cuchicheos y la miran fijamente. Cuéntame más…

VN:F [1.9.22_1171]
Votaciones: 0.0/5 (0 votes)

Nara. Capítulo IV: Gotinga.

Nara¡Hola! —Nara alza la voz mientras agita su brazo a modo de saludo. Se ha ido acercando a la pareja de caminantes, que ahora están parados junto a unos matorrales y la observan con cierto recelo.
¿Hola? ¡Hola! —insiste, sin obtener respuesta.
Se acerca otro poco y distingue con más claridad las dos figuritas pálidas y delgadas.
Hola —dice por fin una vocecita.
¡Cállate, tonta! No sabemos quién es.
Me llamo Nara —dice con una sonrisa.
Sale al camino y avanza hasta ellos. Al verlos de cerca, le parece que deben ser hermano y hermana, los dos con el pelo tan rubio y hoyuelos en las mejillas. Cuéntame más…

VN:F [1.9.22_1171]
Votaciones: 0.0/5 (0 votes)

Nara. Capítulo III: En el bosque.

NaraNara cierra los ojos, mientras el intensísimo sabor de la manzana se extiende por su boca. No se siente flotar, como antes, y sin embargo, percibe que su cuerpo se está moviendo. Empieza a notar a su alrededor una leve brisa, y oye un ligero murmullo, como el fluir de un arroyo, acercándose a ella. Pronto las sensaciones se afianzan, y percibe efectivamente el sonido cantarín del agua resbalando por las piedras. La brisa le trae los aromas de los pinos y los alisos, como si hubiera un bosquecillo cerca. Oye un búho ulular en la lejanía.
Abre los ojos, y se asusta al notar que no puede ver nada. Cuéntame más…

VN:F [1.9.22_1171]
Votaciones: 5.0/5 (1 vote)

Nara. Capítulo II: La manzana azul.

NaraNara está bastante confundida. Ha sacado la manzana de la caja y la ha observado con atención. Es en todo igual a una manzana: forma, peso, textura… Incluso tiene esas pequeñas pecas más oscuras que tienen a veces las manzanas… pero, ¿por qué es azul? Puede que sea una imitación en plástico o hecha con algún material nuevo. Desde luego, si su abuelo pensaba regalársela al cumplir los 13, no podía ser una manzana de verdad. No se podía guardar una manzana durante tanto tiempo sin que se pudriese. Se la acerca a la nariz. Huele a manzana. A manzana fresca y dulce. Huele como podría oler la mejor manzana del mundo. Casi piensa en morderla… Cuéntame más…

VN:F [1.9.22_1171]
Votaciones: 5.0/5 (1 vote)

Nara. Capítulo I: El regalo.

NaraNara balancea las piernas, sentada en el alféizar de la ventana de su habitación. La tarde es soleada pero fría, y un viento otoñal mece los troncos de los árboles más finos. Pequeños remolinos de hojas secas van de acá para allá entre murmullos.
Nara observa la línea del horizonte, azul y difusa, desvaneciéndose en la neblina, y luego deja vagar la mirada por el paisaje irregular de tejadillos rojos y grises, de pequeños campanarios y viejos árboles asomando orgullosos entre las parabólicas y las chimeneas.
Hace dos días que no va al colegio. Cuéntame más…

VN:F [1.9.22_1171]
Votaciones: 5.0/5 (1 vote)